El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó la supervisión de las obras en marcha para la construcción del nuevo puente que conectará Santa Fe y Santo Tomé. La obra, financiada íntegramente con recursos provinciales y con un presupuesto cercano a los 40.000 millones de pesos, avanza según los plazos estipulados por el Gobierno Provincial. En este marco, Pullaro afirmó con contundencia: “Esta obra se va a terminar en los plazos que nos comprometimos con la sociedad”.
Durante la inspección, el mandatario santafesino se refirió a una presunta intimación del Gobierno Nacional en relación con la obra, de la cual la Provincia aún no recibió notificación formal. Ante esta situación, fue categórico: “La obra no va a parar”. Además, argumentó que se trata de un proyecto estrictamente provincial, ejecutado con fondos propios y emplazado sobre territorio santafesino.
“Es una obra provincial que hacemos con recursos de todos los santafesinos y santafesinas, que está sobre una traza provincial y que atraviesa dos ciudades de la provincia. No hay ninguna posibilidad de que la obra se detenga bajo ningún tipo de intimación”, enfatizó. Pullaro también dejó en claro que si bien seguirán en diálogo con Vialidad Nacional y presentarán la documentación requerida, la obra continuará sin interrupciones. “Ningún burócrata nos va a decir qué podemos hacer y qué no en la provincia de Santa Fe”, sentenció.
El nuevo puente es una obra largamente prometida y postergada por distintas administraciones nacionales en los últimos 20 años. En este sentido, Pullaro recordó que varios presidentes de la Nación incumplieron su palabra respecto a esta infraestructura clave para la región. Por ello, la Provincia decidió llevarla adelante con fondos propios, considerándola una de las obras más importantes en ejecución en Santa Fe.
Detalles de la obra
El nuevo puente se emplazará en paralelo al actual Puente Carretero y tendrá una longitud de 1.324 metros. Contará con una calzada de 8.30 metros de ancho para el tránsito vehicular, además de una bicisenda y una vereda de 1.50 metros cada una para peatones. Asimismo, se construirán accesos en ambas cabeceras y diversas obras complementarias destinadas a mejorar la seguridad vial.
La inversión provincial asciende a 39.811 millones de pesos (aproximadamente 256 millones de dólares) y el plazo de ejecución es de 24 meses. Desde marzo, las máquinas de la empresa adjudicataria trabajan en el sitio, avanzando en las primeras tareas del proyecto.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, respaldó la decisión de la Provincia de continuar con el proyecto. Explicó que la obra se desarrollará en paralelo a un puente nacional, con el objetivo de mejorar la circulación entre ambas ciudades. “Apelamos a que, en el futuro, podamos ponernos de acuerdo para que un puente sea para un sentido y el otro para el otro”, sostuvo.
Además, Enrico garantizó que el proyecto avanza con seguridad técnica y en el marco de un convenio firmado entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial. “Nos han requerido información que aún no está producida porque se generará en el momento en que corresponda dentro del proceso técnico”, aclaró.
Con estos avances y definiciones políticas, la obra del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé sigue su curso, pese a la controversia con el Gobierno Nacional.