La empresa Vicentin, una de las principales agroexportadoras de Argentina, atraviesa una situación crítica que podría derivar en un conflicto gremial de gran escala. Los sindicatos aceiteros anunciaron que, si la compañía no abona los salarios de febrero, iniciarán un plan de lucha que paralizará las plantas aceiteras en todo el país.
El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento de San Lorenzo (SOEA San Lorenzo) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) emitieron un comunicado conjunto luego de una reunión con directivos de la empresa. En el encuentro, el gerente de Recursos Humanos de Vicentin, Carlos Iglesias, puso en duda la posibilidad de cumplir con el pago de los salarios y advirtió sobre un posible cierre de la producción.
Ante esta incertidumbre, los gremios dejaron en claro su postura: “No permitiremos la pérdida de un solo puesto de trabajo ni aceptaremos un peso menos de nuestro salario”. Además, presentaron una denuncia ante la Secretaría de Trabajo, donde manifestaron que la empresa está “al borde del abismo” y que su continuidad depende de conseguir nuevos acuerdos de producción.
Los sindicatos responsabilizan a los dueños de la agroexportadora por la crisis actual y rechazan cualquier intento de desguace de la empresa. “No seremos simples testigos de la liquidación de Vicentin, cuyos principales responsables son sus propietarios”, indicaron en su comunicado, advirtiendo que no permitirán maniobras que favorezcan a grupos económicos que buscan capitalizar su quiebra.
Esta no es la primera vez que Vicentin enfrenta un conflicto laboral. A fines de 2024, la empresa logró una tregua con los gremios tras acordar un esquema de pagos diferidos para un bono adeudado. Sin embargo, la crisis financiera no dio tregua y ahora los trabajadores exigen el pago íntegro de sus sueldos.
Los sindicatos aceiteros cuentan con un historial de lucha y una fuerte capacidad de movilización, lo que los convierte en uno de los gremios más poderosos del país. En esta ocasión, remarcaron que no dudarán en llevar adelante medidas extremas si no se garantiza el pago de salarios y la estabilidad laboral. “Si no se abonan los sueldos y la incertidumbre continúa, iniciaremos un plan de lucha con alcance nacional”, advirtieron.
Las medidas gremiales previstas incluyen la paralización de las plantas aceiteras en todo el país, una acción que podría impactar directamente en la producción y exportación de productos oleaginosos. La unidad sindical entre aceiteros y desmotadores se ha consolidado en los últimos años, fortaleciendo su capacidad de negociación y presión ante las empresas del sector.
El desenlace de este conflicto dependerá de la respuesta de Vicentin en los próximos días. Si la empresa no logra garantizar los pagos, Argentina podría enfrentar una de las huelgas más importantes en la industria agroexportadora de los últimos tiempos.